TODOS CON MÍA
Mía fue la protagonista de la noche, gracias a Olivo Mecánico, Univertia y el club, en un partido en el que el empate vuelve a saber a poco
El empate a dos goles sabe a poco y es que, el equipo volvió a hacer méritos suficientes para llevarse unos tres puntos que nos hubieran dejado rozando la clasificación a la copa de España.
Personalmente, cuándo el año pasado nos visita un rival top 3/4, la sensación era de vamos a hacer el partido de nuestra vida y, si ellos no tienen el suyo, quizá saquemos algo positivo; este año no es así, tenemos plantilla para jugar mirando a los ojos a cualquier rival y si hacemos nuestro partido, no dependemos de que el otro equipo juegue bien o mal, ganamos porque somos mejores,
Cómo viene siendo habitual, el equipo empezó el partido enchufado. Presión alta y buena salida de balón eran los estandartes sobre los que se erigia el juego local. Attos tendría dos oportunidades claras de gol que no podríamos aprovechar pero sería Chino(9), el de siempre, quién abriría la lata a balón parado.
La alegría duró poco a los amarillos, tras dos errores nefastos del conjunto local, rivillos (13) y moslem (17) le daban la vuelta al marcador con un 1-2 que no se movería en lo que quedaba de primera parte. El conjunto amarillo tuvo el empate en sus manos, Nem dispuso de la ocasión más clara pero no pudo materializarla.
Comenzaba la segunda parte y aunque el equipo lo intentaba, dejaba alguna duda en defensa. La mare amarilla solo necesitaba un atisbo de esperanza y cuando llegó, no hubo forma de que parara de animar. Los jugadores de Vadillo estaban incómodos, la pelota quemaba en sus pies y el partido empezó a ser un soliloquio del chicos de Dani Rodríguez, solo faltaba el gol, el portero visitante paraba todas las acometidas locales con paradas triples si era necesario. Si bien Mati Rosa no estaba teniendo su partido, es innegable que tiene gol, no necesita jugar bien para anotar, si hay un mínimo resquicio de gol lo aprovecha y tras un disparo de Renato (34), Mati desviaba el el balón para poner las tablas en el marcador.
Entraba en bonus Palma y pasaban los minutos y el 3-2 de los locales empezaba a ser algo más que una posibilidad. Vadillo lo veía complicado y decidió hacer algo lícito pero que es feo a ojos del espectador, del espectáculo y del espíritu deportivo, sacó al portero-jugador con el único afán de que los 5 minutos quedaban se terminaran lo antes posible. No propuso nada y a pesar de un par de conatos de robo jiennense, el marcador permanecería inamovible.
OLÉ
El olé se lo lleva Mía y su familia. No es fácil aceptar la enfermedad de una cría cuyo único delito fue nacer. Su familia pudo vivir lo que es el fútbol sala, un deporte precioso que está formado por personas maravillosas, aficiones cuya única rivalidad es en pista y que hacen todo lo posible por intentar hacer la vida un poco más amena a cualquier persona.
UN DIEZ
Nem tardó en llegar pero ya está aquí. Volvió a ser vertical, siempre incisivo en la defensa rival, y sus minutos en pista fueron absolutamente necesarios para el devenir del conjunto amarillo.
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