LINARES 0-5 SEVILLA/ COPA DEL REY 22/23

 Demasiado castigo para un linares que fue capaz de robarle las pelota a un conjunto sevillano tan apagado como efectivo.

    Linares se ponía el traje de las grandes citas en una noche que quedará para el recuerdo de toda la gente de la ciudad y de la provincia. El linares planteó una presión muy alta, tanto que el meta visitante tendría varios disgustos a lo largo de la primera parte. La posesión era local, pero las ocasiones no llegaban ni de un lado ni de otro. El conjunto visitante veía como su técnico era expulsado al comienzo del partido, lo que, junto al buen hacer del Linares, hacía presagiar que los locales tenían opciones de llevarse el gato al agua. 

    Linares seguía con la posesión y, cada vez más, las ocasiones empezaban a ser claras. Alex Sancris estaba siendo un auténtico dolor de cabeza para los Sevillistas, estaba en estado de gracia y era imposible robarle un solo balón. En una vertiginosa jugada golpeaba un balón que estuvo apunto de ver portería. A partir de ahí, todo cambió. Si hay algo que diferencia a equipos que no comparten categoría, es la efectividad. En-Nesyri aprovechaba un centro para sacar un testarazo y poner el 0-1 en el marcador en el 38.

    Mateu Lahoz hacía gala de su forma de arbitrar y se tragaba una falta a un jugador del Linares que el Sevilla aprovechaba para poner el 0-2 de la mano de En-Nesyri, de nuevo, en el 40. El partido llegaba al descanso con todo por decidir y con la sensación de que el Sevilla sólo había jugado 5 minutos y, aún así, se iba ganando. 

    Linares estaba decidido a cambiar el escenario y saldría al campo con la misma mentalidad que en la primera parte, quería asfixiar a los visitantes y ser completamente dueño de la pelota, lo estaba consiguiendo pero, en el minuto 57, tras un gol en propia puerta de Squadrone llegaba una mazazo del que los locales no podrían recuperarse. Con el 0-3 en el marcador, la presión local comenzaba a disiparse y la sensación de pesadez estaba más que latente. Linares seguía teniendo alguna oportunidad pero los balones siempre iban fuera, todo lo contrario ocurría con el Sevilla, que cada vez que llegaba, marcaba. Tras una rápida combinación de pases, Lamela sacaba un zarpazo y ponía el 0-4 en el 69. Alberto hacía cambios y muchos jugadores se llevaban el premio de jugar contra el Sevilla (agotaba todos los cambios). En-Nesyri ponía el tercero en su cuenta particular y el definitivo 0-5. Cañete, amigo de esta casa, se rompía a los pocos minutos de saltar al campo y el linares acababa el partido con un jugador menos que el conjunto Sevillano.

    Las últimas palabras las dedico al ambiente en linarejos. Era mi primera visita y tengo claro que volveré. Estadio antiguo, prácticamente derruido, de los que huelen a fútbol y con un lleno absoluto y una afición y una ciudad entregadas a su equipo, este fútbol enamora y nos hace recordar amamos el fútbol. 

    A los lagartos que me siguen, decirles que yo también lo soy. Soy del Real Jaén, pero apoyo a cualquier equipo de la provincia que haga las cosas bien y en este caso fue Linares. Ojalá La Victoria vuelva a vestirse de gala y ser un estadio de grandes citas. 


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